Por un mejor Planetario

Desde pequeño me asombró el espacio. Tengo recuerdos de mi padre haciendo dibujos para explicarme los “misterios” de un eclipse solar o lunar; Marte, la “llegada” del hombre a la Luna en 1969, la carrera espacial, la perra Laika, el Sputnik, los satélites, el frio espacial, la estación espacial. Desde que el hombre ha explorado el espacio exterior, la ciencia ha avanzado a pasos agigantados. Muchas veces los políticos se preguntan si vale la pena “gastar” tanto dinero en la investigación espacial, pero esto no es un gasto, es una inversión por el futuro de la humanidad. Obviamente todos los países del mundo les gustaría tener cohetes espaciales, transbordadores, astronautas, un argentino en la Luna (¿cuándo sucederá esto?), pero siempre hay algo más urgente en que gastar.

Gracias a las investigaciones espaciales, la tecnología ha avanzado muchísimo más. De sólo pensar que la PC con la cual se envió al hombre a la Luna, era gigante y diez mil veces más lenta que la PC que utilizo hoy en día para navegar por internet, nos da la pauta de que se ha avanzado muchísimo. Imaginen la computadora que debe tener hoy en día la NASA. Seguro algo así, pero mucho más pequeño, llegará a nuestros hogares en el 2020.

Pero la razón principal de este post es otra. Ayer fuí al Planetario Municipal de la Ciudad de Rosario. Ese “ovni” escondido en la Ciudad de Rosario, que lamentablemente fue olvidado por los gobiernos municipales, que aparentemente están más interesados en juegos para niños que en la ciencia (que tampoco está mal, todas las actividades que realiza me parecen perfectas, pero reo que debería ser equitativa la distribución). Los interactividades están realizadas con mucho corazón y sobre todo a puro pulmón. Se nota el paso del tiempo del Observatorio inaugurado en 1984. Muchas de las cosas han sufrido con el paso del tiempo y necesitarían una actualización. La humedad del edificio ha dañado algunas cosas.

Siempre nos gusta decir que tenemos los mejores científicos del mundo, pero no pensamos que detrás de ese Físico, ese Médico, ese Químico, hubo un niño con deseos de explorar y conocer a la ciencia. Se debe fomentar, ya que sólo somos un granito de arena en la inmensidad del Universo que en menos de 100 años, hicimos todos los avances que no logramos en 10000 años de existencia.

Ese es mi pedido por un mejor Planetario Municipal. Lo tenemos, pero lo podemos mejorar para los chicos que nos fascina la ciencia.