Servicios 2.0: Fácil ingreso, difícil (y dudosa) salida

Hace dos días decidí cerrar mi cuenta de Sónico, una red social con millones de usuarios en Latinoamérica, y que tiene origen en nuestro país. Una de las principales razones para cerrar la cuenta, fue por la poca utilidad que le doy al servicio, ya que prefiero usar Facebook (y hasta por ahí nomás). Una de las aplicaciones más utilizadas de la Web 2.0 son las Redes Sociales.

En sus orígenes, estas redes se utilizaron para mantener conectados a los estudiantes secundarios y universitarios de diferentes lugares de Estados Unidos. Ante el crecimiento de la popularidad de las mismas, comenzaron a utilizarlas personas de mayor edad para buscar a sus ex compañeros de travesuras estudiantiles, para luego sí, expandirse hacia todo el mundo.

Una de las principales funciones de las redes sociales, es que podemos ver a los amigos de nuestros amigos, y así conoceremos a nuevas personas (o tal vez encontremos a aquella persona que hace años no vemos).

Las empresas cada día se fijan más en las redes sociales, pues los usuarios permanecen muchas horas dentro de ellas, chateando, mirando las fotografías que suben nuestros amigos o buscando otros usuarios en nuestra ciudad, país o continente.

¿Pero alguna vez se fijaron cómo se puede salir de un servicio de la Web 2.0? Antes de comenzar, quiero que sepan que esto es una crítica constructiva, y en principio (sólo en principio) confío en el correcto uso de los datos personales que nosotros les brindamos a estas empresas y que en un futuro los mismos datos no terminen en manos de algún hacker o empresa que nos querrá vender un producto hasta el hartazgo.

Sónico es una red social nacida en nuestro país, que el principal “gancho” que tuvo para atraer a los usuarios latinos, fue que estaba completamente en español. A diferencia de Facebook (que hasta en febrero se encontraba en inglés solamente), Sónico supo atraer a todos los usuarios de hispanoamérica que no dominan el idioma anglosajón. Este hecho quedó totalmente sin valor, cuando Facebook sacó su versión en nuestro idioma, con lo cual ahora pueden competir cabeza a cabeza. La ventaja de Facebook frente a Sónico, es que tiene mucho apoyo de las empresas que desean colocar publicidad (Facebook tiene una escala global y Sónico regional).

Quise salir de Sónico y efectivamente, dentro de la red social figura la opción desactivar. Pero como todos sabemos, desactivar algo no es lo mismo que cancelar o borrar algo. Si algo se desactiva, quiere decir que se puede reactivar luego. Si cancelamos algo, para ingresar nuevamente deberemos aportar todos nuestros datos por segunda vez.

La cancelación de Sónico (según: legal@sonico.com) sólo es posible si nos expulsan por no cumplir con las “condiciones generales de uso“. No podemos salir por completo, pero sí nos pueden echar. Nuestros datos si bien no serán visibles para el resto de los usuarios, siguen dentro de la base de datos de la empresa. ¿Quién me garantiza de que los mismos no serán utilizados en el futuro?

Lo bueno de Sónico es que se encuentra en nuestro país, y en caso de cualquier inconveniente legal, podemos hacerle una demanda en forma directa (no estoy diciendo que lo vaya a hacer, sólo quiero dar el dato)

Otros dos servicios que utilizan la misma metodología, son otras redes sociales como la ya nombrada Facebook y Hi5. Las dos ofrecen la posibilidad de desactivar la cuenta, pero no es lo mismo a cancelar. Parece que deberemos hacer que nos echen para que borren nuestros datos.

Algo similar tenemos con el servicio de Tumbleblogs (son blogs con muy pocos caracteres). Podemos ingresar pero no podemos borrar nuestro miniblog. ¿Qué alternativa nos queda? Borrar entrada por entrada y quedará sólo el título.

Pero no todas son malas ya que, Twitter, Fotolog, Blogger y WordPress, son ejemplos de que cuando borramos nuestras cuentas, nos será imposible recuperarlas. En el caso del popular servicio de microblogging en 140 caracteres, podemos borrar las cuentas (sí, dice DELETE no DEACTIVATE), igual que Fotolog y Blogger. WordPress, al ser un software libre y gratuito, con el solo hecho de borrarlo del servidor, será suficiente para que nuestro sitio sea historia.

Al parecer las empresas 2.0 se contagiaron de todas las empresas de servicios (como las telefónicas, TV por Cable, etc) y copian las mismas metodologías. Ingresar es fácil, rápido, sencillo y con pocos requisitos. La salida, muy complicada. . Todo esto es producto de una falta que cometemos todos nosotros, que por querer hacer todo más rápido, sólo hacemos clic en ACEPTAR a las Condiciones de Uso. Deberemos leer esto antes de firmarle un cheque en blanco a una empresa, más aún cuando manejan nuestra información privada y personal.

Un punto que deberían revisar las empresas, si quieren que los usuarios confíen en sus prestaciones.