Lo importante de las cámaras no son sus megapíxeles

En los últimos años, se ha desarrollado una intensa batalla entre los fabricantes de cámaras de fotos digitales, en la cual “la cámara con mayor cantidad de megapíxeles”, es la mejor del mercado. Nada más desacertado y falso. 

En primer lugar debemos tener en cuenta un par de cosas.
¿Necesitamos una cámara de 12 o 15 MP? 
¿Vamos a realizar una gigantografía de más de un metro?
¿Queremos una diminuta cámara pero a la vez muchos megapixeles? 
La primera contra de una cámara con tantos megapixeles, es el tamaño final de las imágenes. Necesitaremos memorias de por lo menos 4GB para poder almacenar las fotografías que tomemos y que no nos quede “corto” el espacio. Los megapíxeles fueron algo muy importante en la era en que teníamos cámaras con 1.3 a 2 mp. Una de 3 mp hacía la diferencia. Pero si no vamos a revelar fotos en dimensiones mayores a las domésticas, (30 x 18 cm por ejemplo) no vamos a notar la diferencia. Lo mismo si usamos un monitor convencional. 
La tendencia actual es realizar cámaras muy pequeñas y delgadas con muchos megapixeles. La principal desventaja es que el sensor digital (el que deberá capturar la luz que ingrese por el obturador), es tan pero tan pequeño, que muchas veces realiza “horrores” fotográficos, con colores que no corresponde o balance de blancos pésimos. 
Foto: flickr Canon EOS Rebel XTi
Una de las principales ventajas de las réflex digitales, es que por su tamaño, los sensores que deben captar la luz son de mucho mayor tamaño (al igual que el obturador) logrando captar mucho mejor la luz de nuestro objetivo.
Es por ello que a la hora adquirir una cámara digital, fíjense en otras características (aparte de los mp) como si tienen estabilizador de imágenes, el zoom óptico (el digital no sirve de nada), el tipo de memoria que usa (en lo posible SD ya que son más baratas que la xD o las Memory Stick)