"La NASA se quedó sin filósofos el 20 de julio de 1969"

El Apollo 11 marcó un verdadero hito en la historia de la humanidad y fue el golpe letal para el programa espacial norteamericano ¿Qué? Sí, eso es lo que uno puede concluir luego de leer el genial texto que escribió el periodista norteamericano Tom Wolfe con motivo del 40 aniversario de la llegada a la luna.

Más de una vez me pregunté, ¿cómo es posible que en el siglo XXI, donde las supercomputadoras son millones de veces más rápidas que en 1969, no tengamos un hombre en Marte? Y automáticamente surge otra pregunta: ¿para qué fuimos a la luna?
Los Estados Unidos no estaban pasando su mejor momento. Eran tiempos de Guerra Fría con la Unión Soviética y la forma de medir fuerzas fue la carrera espacial. Una carrera en donde el poderío de cada parte, lo marcaba el que llegaba más lejos. La ventaja de los soviéticos era clara: primer satélite artificial, primer ser vivo en el espacio y el primer hombre en el espacio. Kennedy tiró un ultimátum a su propio pueblo: En menos de 10 años, un hombre tiene que llegar a la Luna y volver sano a la Tierra. ¿Presupuesto? Ilimitado.
Cuando hoy vemos los grandes logros de la NASA, nos damos cuenta de que todos ellos fueron realizados con migajas. Las migajas que les da el presupuesto norteamericano, comparadas con los tiempos del proyecto Apolo o con lo que gasta actualmente EEUU en armamento para las guerras de Afganistán e Irak.
El gran problema fue la ausencia un motivador. Un filósofo. Una persona que diera la palabra de por qué hacemos lo que hacemos y por qué tenemos que llegar más lejos. En 1969, Kennedy y la Guerra Fría fueron los que motivaron a tocar la Luna. Von Braun tuvo esa oportunidad, pero no podían poner de “filósofo” a una persona que había trabajado para los Nazis.
“Debemos crear un puente hacia las estrellas” era la frase de Von Braun. Somos las únicas criaturas vivas de este sistema solar y todo lo que inventamos, creamos, descubrimos, queremos y soñamos, podría desaparecer de la noche a la mañana.
Una pena que esa noche de 1969 no hubiera un filósofo que marcara el camino a seguir y que el primer hombre en Marte, recién pueda llegar en el año 2037.