La muerte del disco rígido – Parte I

El disco rígido es uno de los items fundamentales a la hora de comprar una computadora, pero no por mucho tiempo. Cada vez son más las personas que utilizan espacios virtuales para almacenar sus documentos más importantes, sin depender de un equipo en particular, ya que acceden a ellos vía internet desde cualquier dispositivo.

Discos duros virtuales. Basados en el concepto de “La Nube”, cada vez son más los servicios gratuitos que permiten a las personas contar con una copia de resguardo en Internet. Dropbox o SugarSync, permiten tener un espacio virtual en donde almacenar nuestros documentos o planillas de cálculo (a veces son más importantes que el valor del rígido). Su funcionamiento es similar. Se crea una carpeta especial en el disco rígido que se sincroniza (ante un eventual cambio o modificación de los archivos), para que pueda accederse desde cualquier computadora del planeta. De esta forma, podemos modificar los archivos en nuestra casa y tener una copia exacta en nuestra computadora laboral y viceversa. Otra ventaja es que, sin importar de si se trata un celular o una notebook, es posible acceder y modificar el contenido de esta carpeta, sincronizando nuestros datos en todos ellos.

Discos de estado sólido. El principal problema de estos dispositivos, conocidos también por sus siglas en inglés como SSD, es su alto precio. Pero cuentan con ventajas que son determinantes para que en los próximos años terminen reemplazando a los discos actuales: bajo consumo, altas velocidades de transferencia e imposibilidad de que se dañen por algún movimiento abrupto. Todas ellas tienen una explicación: no cuenta con ninguna parte móvil. Las primeras ASUS EeePC contaban con estos discos, pero en un tamaño reducido de 4 y 8 GB. Ahora, la MacBook Air de 11 y 13 pulgadas siguen por ese camino, con versiones de 64, 128 y 256 Gb. Su precio sigue siendo casi prohibitivo, aunque no tanto como hace dos años atrás, y con un poco de suerte, las computadoras de la próxima década contarán con un disco de estado sólido.

Aplicaciones ofimáticas online. Tanto Google como Microsoft, son los líderes de una batalla sin un claro ganador en el mundo de las herramientas ofimáticas, aquellas dedicadas a hacernos más simple nuestro trabajo cotidiano. Google Docs y OfficeLive nos permiten almacenar “en la Nube”, nuestros principales archivos.

En la próxima parte hablaremos de sitios que nos permitirán compartir y editar fotos online, y sitios de música y videos por streaming.