IBM Watson: ¿Llegó la inteligencia artificial?

IBM está contenta con su “chiche” nuevo, una supercomputadora llamada “Watson”. Hermana lejana de la recordada “Deep Blue” que le ganó a Kasparov al ajedrez, Watson posee una increíble capacidad para interpretar preguntas y dar una respuesta “coherente”. Para ello utiliza una gran base de datos y extrae contenido de internet. No es una computadora “hogareña”, al menos por ahora, ya que tiene el tamaño de diez heladeras juntas. En su base de datos tiene libros, diccionarios, enciclopedias, novelas, textos religiosos, obras de teatro, guiones de cine, etc.

Para funcionar, Watson interpreta la pregunta que le hacen a viva voz, y entrecruza las palabras para dar la respuesta más acertada en base a una escala de riesgos y beneficios.

Un detalle interesante de Watson es que utiliza los procesadores IBM Power7, sucesores de los procesadores G5 que llegaron a tener las Macs de Apple antes de pasarse a Intel. En detalle, Watson está compuesto por  10 racks de Power 750 con 2880 núcleos de procesador funcionando a 80 teraflops y 15 TB (Terabytes) de RAM. Su sistema operativo es Linux.

Para el desafío de tres días en el programa Jeopardy! (un legendario concurso de preguntas y respuestas), Watson se enfrenta con dos grandes campeones. No sólo debe responder bien, sino que debe ser más rápido que sus dos rivales humanos para activar el pulsador.

El ganador de estas tres jornadas se llevará la cifra de 1 millón de dólares, el segundo 300 mil dólares y el tercero, la nada despreciable cifra de 200 mil dólares. IBM donará el 100 % de lo ganado a dos instituciones benéficas, mientras que los ganadores históricos del concurso harán lo propio pero con el 50% de la cifra.

Es un gran avance en materia de inteligencia artificial. Ahora sólo falta que toda esa tecnología pueda caber dentro de una computadora hogareña. Pero como decían en un diálogo de una película de ciencia ficción que muchos habrán visto, la inteligencia artificial “real” llegará el día que una máquina logre construirse a si misma.