De abrochadoras y redes sociales

El 22 de mayo se define una importante elección para el socialismo y el Frente Progresista de Santa Fe. Y como pocas veces en la historia de la provincia, es muy probable que sea una elección en donde se modifique el tablero político nacional, en donde Binner podrá hacerle frente a radicalismo de igual a igual y no como el “segundón” de una hipotética fórmula presidencial.

Pero a casi cuatro años de la excepcional campaña presidencial de Barack Obama, llama la atención como más allá de la General Paz -y quizás también no tan lejos- no exista una interesante propuesta 2.0 entre los candidatos locales. Sí, sabemos que Argentina no es EE.UU, pero aún así, el poco uso que se le da a la web sigue siendo nulo o equivocado.

Lo primero que llamó mi atención es el famoso spot de la “abrochadora de Antonio Bonfatti”. Hay que decirlo: Tanto Binner como Bonfatti, no son los mejores ejemplos de tipos que sean “super carismáticos” para ponerlos frente a una cámara. Es por eso que no llego a comprender como se arriesga en dejarlo casi en ridículo con, en palabras del propio candidato, una pavada como conocer en qué cajón se encuentra.

Ya en la parte de la web, me pareció errónea la estrategia de los banners publicitarios como los ubicados en La Capital de Rosario que, en lugar de apuntar al sitio oficial del candidato, van directo a un video larguísimo de más de seis minutos de duración en el canal oficial de la diputada Alicia Ciciliani. Muchachos, crearle un canal a Bonfatti en YouTube no les va a llevar más de dos minutosEso de pedir prestado el canal ajeno es muy amateur.

Otro error está en la cuenta de Facebook. Basta de crear perfiles de usuarios para un candidato. Lo correcto es una FanPage, ya que llegado el caso, se van a topar con el límite de los 5000 amigos y van a tener que crear un perfil nuevo. Las fanpages de Facebook no cuentan con ningún límite, además que les brindará info sobre el lugar de donde provienen los usuarios, y otra data estadística.

Algo similar sucede en la cuenta de Twitter, que se le da un uso erróneo a mi entender, ya que se prioriza un lenguaje lejano para cualquiera de sus seguidores, cuando podría ser una herramienta interesante para generar debate con otros usuarios o para conocer un poco más del candidato. Sí, para ello tendría que darle un poco más de bola y no pensar que es una pérdida de tiempo.

En definitiva, a veces una abrochadora puede ser una buena herramienta para juntar muchos papeles, pero un buen uso de la web, una gran red para captar mucha más información de lo que podemos imaginar. Que no lo abrochen, porque las redes sociales también son pavadas que se aprenden en un minuto, si hay ganas.