Snow Leopard: el gatito sigue dando pelea

Pasaron unos meses de un post en donde hablaba de mis motivos por los cuales regresé a OSX Snow Leopard tras usar durante casi un año OSX Lion (10.7) y mi decisión sigue siendo la misma que por entonces. La necesidad de mejorar el rendimiento de mi Mac, sumado tratar de estirar lo máximo posible hasta que llegue mi próxima computadora, hicieron necesario priorizar otras cosas por sobre tener el último OSX disponible.

Es por eso que no me sorprende un informe que publica el sitio TUAW en donde habla que el 25% de todas las Macs del mundo siguen utilizando Snow Leopard. Esto tiene un par de explicaciones. Por un lado, existe una gran cantidad de computadoras que utilizan procesadores PowerPC, sobre todo si tenemos en cuenta que hay Power Mac G5 dando vueltas por ahí, y que las primeras con procesadores Intel Core Solo (antes de las Core 2 Duo) no pueden actualizarse más allá de Snow Leopard. Y de hecho, los números indican que los que migraron a Mountain Lion, la última versión, son aquellos que usaban Lion y no Snow Leopard. 

Es que si uno lo piensa, salvo que tenga una necesidad de edición permanente de videos o busque los últimos gráficos, una Mac con un Core 2 Duo y bastante RAM sigue siendo una buena computadora para muchas cosas, sobre todo aquellas relacionadas con la web. Ni hablar si tenemos hardware especial cuyos controladores sólo están disponibles hasta Snow Leopard.