Un busto para “Isabelita”

Busto de María Estela Martínez de Perón María Estela Martínez de Perón fue la tercera esposa del expresidente Juan Domingo Perón después de la casi olvidada Aurelia Tizón y de “Evita”. “Isabelita”, como era conocida en algunos círculos “artísticos” antes de toparse con el General, fue la primera presidenta constitucional de la Argentina, mucho antes que Cristina Fernández de Kirchner. La única diferencia es que ella era la vicepresidente cuando murió Perón, pero eso no quita que haya sido elegida por la voluntad popular que vota un binomio.

Más allá de eso, existe una costumbre que fue reformulada por el expresidente de facto Agustín Lanusse, que indica que todos los exmandatarios de la Argentina tienen que tener su busto en uno de los accesos de la Casa Rosada, más precisamente sobre la entrada que da a la Av. Rivadavia y cuyo nombre real es “Hall de Honor”. Esta obra que según los guías de la Casa Rosada no se trata de un “homenaje”, sino de un “testimonio de la historia”, está regulada por el decreto 4022 de Lanusse que indica que los mismos deben colocarse dos períodos presidenciales después de finalizado su gobierno.

Sin embargo, quizás en parte por “energía negativa” (?), porque están esperando que venga ella en persona desde España a recibirlo (que no ocurrirá porque terminaría en prisión por las causas relacionadas a la Triple A) o porque existen viejos rencores, hasta el momento no se ha colocado el suyo que ya está hecho desde 2008 y que fue realizado por el escultor Enrique Savio. Según una nota de La Nación del 2007, Néstor Kirchner había pedido poner al día los bustos y encargó hacer los de Raúl Alfonsín, Héctor Cámpora y el de la propia Isabelita. Pero hasta la fecha, sólo se han colocado dos de ellos.

También estarían en condiciones de tener sus bustos: Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde.