Cloud Atlas: del texto al hipertexto

CLOUD ATLAS

Hace unas horas vi Cloud Atlas, la nueva película dirigida por los hermanos Wachowski y Tom Tykwer, por segunda vez. Fui acompañado de un amigo y compañero de laburo con quien solemos charlar bastante sobre cine, y con quien muchas veces coincidimos o no con las críticas de las películas. Cloud Atlas no es una película más, así como tampoco lo era el libro de David Mitchell, quien consideraba que jamás llegaría al cine por lo complicado que sería su relato.

“Todo está conectado” es el lema del filme de casi 3 horas de duración y que para mi fue una bocanada de aire fresco después de un 2012 en donde todo pasó por los personajes de comics (no es que no me hayan gustado Los Vengadores o Batman, pero que necesitaba ver algo distinto). Y el gran logro de sus directores, muchas veces incomprendidos o aplaudidos por el mismo público, fue un relato vinculado con el hipertexto, historias que se vinculan más allá de las eras y de los personajes, pero que van y vuelven, como una persona que hace clic en un enlace para ver más, pero después vuelve a la página original en donde comenzó todo, para seguir avanzando y saltearse muchos enlaces hasta llegar a un final. Cloud Atlas es un gran ejemplo de lo que se puede lograr para no caer en cosas que ya vimos en filmes como Babel, Amores Perros o Realmente Amor, por citar algunas historias.

Cloud Atlas

Luego llegará el debate o la reflexión del espectador sobre si un hecho (bueno o malo) puede modificar un hecho futuro a gran escala, de la misma forma que un efecto mariposa; o la eterna lucha sobre ese preciado bien que conocemos como libertad, además de la vida.

Cloud Atlas también es un buen ejemplo de lo que puede lograr un excelente maquillaje en los actores y cómo explotar todo el potencial actoral de gente como Hugh Grant, a quien solemos ver casi siempre en el mismo papel de “cuarentón/cincuentón soltero” para convertirse en un caníbal de una Tierra pos-apocalíptica. Hasta Halle Berry hace un buen papel luego de varios plomazos. Los maquillajes están tan bien logrados, que tendrán que quedarse hasta los créditos finales para ver cómo fueron las diferentes mutaciones de los protagonistas.

Cloud Atlas - Sonmi 451

De las seis historias principales (bah, hay una séptima en realidad), me parece genial la de Sonmi 451 que transcurre en Neo Seúl de mediados del siglo XXII, quizás porque es una de las tres historias dirigidas por los Wachowski (las otras dos son la de 1849 y la de 2321) y en donde se puede ver esa visión “Matrixiana” (si me permiten la palabra) en donde nadie es realmente libre (gobiernan las corporaciones) y la sociedad funciona como engranajes de una máquina gigantesca dando lugar a una perversa relación de “fabricantes/clones” y consumidores. Y es también la visión más perturbadora, en donde se hace referencias a otros filmes y a la propia Matrix.

Cloud Atlas

La película lo nombra al pasar, pero también se referencia constantemente al karma, en donde los que comenten cosas malas es probable que las sigan cometiendo en el futuro, pero también existe siempre la chance, porque depende siempre de uno, de poder redimirse y hacer el bien, que es en definitiva, el equilibrio que necesita toda historia.

Cloud Atlas

En definitiva, creo que Cloud Atlas es una de esas películas que si bien no han tenido buena repercusión en el mundo, se convertirá en un ejemplo de la genialidad de la ambición que existe en sus realizadores, pese a tener que buscar inversionistas en Alemania y Hong Kong luego que Hollywood les diera las espaldas.

No es casual que uno salga pensando sobre lo que vio unos minutos antes. Al día de hoy sigo pensando y atando cosas. Hilos que están en todos nosotros.