Revisión: Blackberry KEYone, el regreso del teclado físico

Por un momento pensé que el mundo estaba condenado a ver celulares que sólo eran una pantalla gigante (cada vez con menos bordes) hasta el hartazgo. La llegada del iPhone hace ya más de 10 años provocó un cambio total del mundo de los teléfonos celulares, y marcó un antes y un después para los smartphones con teclados físicos. Y es que durante muchos años, los teclados físicos eran un verdadero símbolo de teléfono inteligente.

Blackberry supo ganarse el corazón del ámbito ejecutivo, pero poco a poco este sector del mercado fue cayendo hacia el lado de los smartphones con iOS y Android, dejando al pobre Blackberry OS a la deriva y con pocas aplicaciones. Quizás medio tarde, Blackberry apostó por teléfonos con Android, pero su destino ya estaba totalmente marcado. Blackberry decidió dedicarse exclusivamente a la seguridad y software, y dejó bajo licencia su marca para que otros fabricantes pudieran hacer lo propio a los herederos de los Curve, Bold, Passport y Classic.

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Chinos al rescate

Fue así que un día apareció la china TCL, que si bien no es muy conocida con ese nombre, tiene una gran capacidad para realizar cientos de miles de teléfonos con un costo menor, y que ya se había hecho de la marca francesa Alcatel como una forma de entrar en ese mercado. Fue así donde también compró la licencia de la marca Blackberry y puso manos a la obra para relanzar la marca, con un teléfono que si bien está pensado para el público ejecutivo más exigente, busca también reconquistar a los nostálgicos (como yo) de los teclados físicos QWERTY

Un diseño espectacular (y diferente a todos)

El hecho de que no tenga una gigantesca pantalla (hoy el 97% de los smartphones son una pantalla de x pulgadas) ya lo hace diferente. Tal es así, que en un mundo donde los fabricantes buscan que los teléfonos tengan pantallas cada vez más grandes y sin bordes, el KEYone se puede dar el gusto de tener un ratio frontal de tan sólo el 55.9%. Tiene una pantalla que parece pequeña en un primer momento, pues es de sólo 4.5 pulgadas, con una resolución de 1080 x 1620 pixeles y un aspecto en formato 3:2, algo raro en el mundo del 16:9. Esto se nota principalmente en las apps, que al no poder adaptarse a este formato, muchas veces nos dejan contenido cortado arriba y abajo.

Pero la gran estrella es el teclado físico completo, algo que después de tantos años sin usar, cuesta un poco adaptarse a volver a hacer fuerza (parece insólito lo que digo, pero es así) con los pulgares para escribir. Un detalle genial es que la barra espaciadora es a la vez el lector de huellas dactilares. Esta solución me pareció muy buena, además de tratarse de uno de los lectores más veloces que he probado. Tocás y se desbloquea.

Se trata de un teléfono con un buen acabado general y algo pesado eso sí: 180 gramos. En la parte posterior, vemos un acabado que evita el deslizamiento y la cámara con doble flash LED de 12 mp. La cámara es la misma que utiliza el Google Pixel de 2016, con lo cual se trata quizás de una de las mejores cámaras en smartphones. La cámara frontal es de 8 mp, pero en las pruebas con poca luz noté que la calidad no era la mejor.

Poderoso por dentro

El KEYone tiene un procesador Qualcomm 625 octacore de 2.0 ghz y 3 GB de RAM (hay una versión de 4 GB de RAM, pero de momento no se comercializa en Argentina). Si bien no se trata del Qualcomm más poderoso, está más que bien para cualquiera de las tareas. La batería es de 3505 mAH, y es en gran parte el motivo del peso del teléfono. En el uso diario durante las pruebas, siempre llegué bien al final del día. El sistema operativo Android 7.1 le da una fluidez muy buena a todo el teléfono, aunque debemos destacar la incorporación de viejos detalles de Blackberry, como es la interfaz HUB, que concentra todas las aplicaciones de mensajería y calendario a un toque de la pantalla.

Todo es sobre el teclado

El Blackberry KEYone no es un teléfono para usar en modo horizontal. Esto está claro pues cuando giramos el mismo el teclado empieza a molestar y reduce la pantalla a niveles insólitos para los videos. Sin dudas se trata de un dispositivo que fue pensado para personas que trabajan y escriben mucho. En el uso diario, el teclado no cansa y da gusto escribir hasta textos algo largos en el mismo. Y además, si bien el teléfono no tiene la recordada “bolita”, se puede deslizar por la pantalla cuando navegamos gracias a un deslizamiento horizontal o vertical sobre las teclas sin llegar a presionarlas.

Conclusiones

El Blackberry KEYone no busca ser el teléfono más masivo del mercado, sino más bien recuperar parte de ese mercado que le fue fiel durante años y que sintió que fue abandonado ante una oferta cada vez más agresiva de los iPhones y los Android (con Samsung y Motorola a la cabeza). Está claro que de la mano de una compañía china puede lograr una escala mucho mayor a la que contaba la propia canadiense en su última etapa. Se trata de un teléfono de gran diseño, diferente a todos los demás y con muy buenas prestaciones. Pero debemos decir que si están buscando un teléfono para jugar o ver videos, el KEYone quizás no sea la mejor opción. Es una gran herramienta para aquellos que buscan responder muchos mensajes y navegar por internet. Bienvenido (otra vez) Blackberry.

A favor

– lector de huellas muy veloz
– cámara posterior de gran calidad
– buen diseño y construcción general
– batería
– teclado
– ¡tiene radio FM!
– microSD hasta 2 TB

En contra

– si bien es el nuevo estándar, el puerto USB tipo C no es masivo y te obliga a cargar siempre un cable
– no tiene carga inalámbrica
– como todos los Blackberry con teclado, las teclas pueden sufrir algún desgaste con el tiempo
– la relación de aspecto 2:3 hace que algunas apps como Instagram no muestren todo el contenido 9:16

Precio: se vende en la Argentina, libre, por unos 14.999 pesos.

Galería de fotos capturadas con el Blackberry KEYone