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Cómo obtener más de tu pasaje de larga distancia entre Retiro y Rosario

Desde que vine a trabajar a Buenos Aires, viajé unas 20 veces a Rosario para visitar a mi familia y amigos en poco más de un año, viajando siempre en colectivos (o micros, como dicen los porteños) de larga distancia. El recorrido entre Rosario y Retiro se realiza en cuatro horas, salvo que haya alguna demora en la ruta o los accesos de las ciudades. Y salvo excepciones, siempre hay pasajes a la venta, por lo que no es necesario comprar con demasiada anticipación, a menos que sea temporada de verano en donde las compañías envían sus servicios a la costa (está demostrado que nadie va a Rosario en esta época).

Además de aprender que algunos servicios como “El Rosarino” salen de Retiro a las “y media” (16:30, 17:30…), y vuelven de Rosario a las “en punto” (18:00, 19:00), y que existe un “pool” de empresas que comparten servicios (por ejemplo, comprás en Chevallier y te venden pasajes de FlechaBus), con el tiempo vas descubriendo algunas “mañas” que tienen las compañías a la hora de darles un mejor servicio a sus pasajeros.

Los pasajes de Rosario-Retiro están entre 80 y 100 pesos (al mes de febrero de 2011), según la empresa, pero el servicio es el mismo. A diferencia de otros años, algunas se destacaban por darte algún refrigerio para pasar un poco mejor esas cuatro horas que ya comentamos que dura el viaje, pero en los últimos tiempos esta “gentileza” se eliminó por lo que ahora la clave es “viajás cómodo = coche cama” o “viajás semicómodo = coche semicama” :) . Ni hablar de cuando te daban el diario “La Capital” del día…

Pero existe una forma por la cual, pagando lo mismo que siempre, obtenemos algo más de nuestro pasaje. Es ahí donde juega la astucia del “viajero frecuente”. La clave está en viajar en colectivos con un destino final a ocho o diez horas de distancia (desde Retiro), como puede ser Córdoba, Santiago del Estero o Tucumán, todas localidades por donde la ruta nacional 9 haga su paso.

Por una cuestión de comodidad y seguridad, estas compañías realizan su viaje pasando sí o sí por la ciudad de Rosario, obligados a tener una parada de ascenso y descenso de pasajeros en la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. Pero lo mejor es que siempre brindan un refrigerio, ya que no es un viaje convencional y los pasajeros comienzan a molestarse. Si el servicio es cama, es muy probable que también les brinden una manta y un almohadón, ideales para aquellos viajes en donde el frío del aire acondicionado termina molestando. Si el horario de salida es a la noche, siempre se sirve la cena con bebida incluida. Todo por el mismo precio de un servicio que comienza en Retiro y finaliza en Rosario.

La mejor forma de comprar los pasajes es por sitios como Plataforma 10, en donde nos detalla todos los servicios disponibles para ese día, abonamos con la tarjeta de crédito y lo imprimimos en nuestra casa.

El problema surge si queremos hacer lo mismo desde Rosario, en donde no contamos con esa posibilidad ya que Retiro está muy cerca y no hay forma de obtener algún “beneficio extra”. Allí no quedará otra alternativa que comprar algo para el viaje.

Fotos: Telam | Wikipedia

 

Photosynth de la Plaza de Mayo

Ya pasaron varios meses del Bicentenario. En Perfil.com realizamos un especial del cual participé como en ningún otro, tomando fotografías de la ciudad de Buenos Aires para poder realizar comparativas del antes y después. Pero lo que más me gustó, si bien es necesario instalar Silverlight, es el Photosynth de la Plaza de Mayo. Con casi 500 fotografías, los visitantes pueden realizar un extenso recorrido por la histórica plaza que vio nacer a la incipiente Argentina de por aquél entonces.

Si bien reconozco que es medio molesto instalar el plugin de Microsoft, les recomiendo que se den una vuelta y recorran una de mis lugares preferidos de esta ciudad, desde donde se puede respirar la historia argentina en cada uno de sus rincones.

Buenos Aires, un estudio a cielo abierto

En los tres meses y medio que llevo en Buenos Aires, he visto decenas de producciones audiovisuales que se realizan en los barrios del microcentro. Publicistas y cineastas, utilizan a la ciudad como ambientación para sus proyectos, brindándole trabajo a muchos argentinos. Algunos dirán que nuestros magros salarios “en pesos” lo permiten, y quizás tengan algo de razón, pero creo que es una oportunidad que nadie puede dejar pasar.

Restart

[tweetmeme] Muchos blogs quedan abandonados, lo demuestran las estadísticas. Preferí detener la vorágine diaria del blog personal para dedicarme a un nuevo proyecto, esos que con el tiempo te das cuenta de lo acertada que fue la decisión. Desde el mes de enero estoy viviendo en la ciudad de Buenos Aires y trabajando en la redacción de Perfil.com. Una decisión que no fue fácil, pero que tiene sus satisfacciones. Pocas personas conocían esta novedad y a muchos los tomó por sorpresa. ¿Te fuiste a Buenos Aires? ¿Estás trabajando allá?

Adiós BAFICI

[tweetmeme] Diecisiete películas en una semana no puede ser bueno para la mente de una persona. El vertiginoso ritmo de un Festival de Cine (no importa del género o tipo que sea), se vive día tras día, con jornadas interminables de más de 15 horas dentro de un cine. Eso fue lo que viví en el 12º BAFICI y el primero que puedo disfrutar tras varios años de desear asistir. El Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, tiene algo del snobismo que muchos declaran, así también de bodrios cinematográficos que nadie entiende cómo es que una persona fue capaz de invertir tiempo y dinero en ese proyecto. Pero limitarse a ello, sólo demuestra que no entendimos nada sobre la importancia que tiene un festival de este tipo en nuestro país. El BAFICI es mucho más que cine independiente. Es la única posibilidad de disfrutar de cine que está más allá de las salas convencionales o torrents.