Las redes sociales como punto de encuentro entre japoneses y argentinos

Lejano, diferente, atractivo. Japón no es un país más del mundo. Su historia, la distancia con nuestras pampas y por la propia inmigración japonesa, lo convirtieron en uno de los destinos a los que la sociedad argentina siempre tiene como ejemplo para nuestro país.

La admiración por Japón y muchos de los valores que suele diseminar por el mundo siempre formaron parte de nuestro imaginario colectivo. Su reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial, el Japón feudal, el manga y animé, la gastronomía y los avances tecnológicos acaparan la mayoría de los portales de noticias, revistas o libros que accedemos en occidente.

Existen problemas que van más allá de lo que podemos conocer sobre este extraordinario país: la distancia y el idioma. Y es que si bien en un mundo hiperconectado podemos conocer cosas al instante, aún sigue siendo eso: un país lejano y de difícil acceso para el ciudadano promedio de nuestro país.

Por suerte hay nuevas posibilidad de difundir mejor toda la experiencia japonesa teniendo en cuenta nuevos métodos de comunicación como los que nos ofrece Internet.

Las redes sociales, blogs y distintos canales de videos acaparan los celulares y computadoras de todos los argentinos. Un país que tiene más teléfonos celulares que personas (y no hablo de Japón, sino de Argentina) es un llamado de atención para cualquier comunicador.

En muchos hogares, el celular es una de las principales pantallas, superando a la TV. Y es algo que tenemos en común con la sociedad japonesa en donde cumplen un rol fundamental en la vida de las familias. También tenemos en común el fanatismo por Twitter, donde los argentinos y japoneses comparten el top 10 entre los países más tuiteros.

Aún con tantas cosas en común, no se aprovecha las similitudes de dos países distantes y diferentes. Un potencial que permanece dormido.

tokio

Una buena estrategia de comunicación para unir estos dos países debería contar con una gran presencia en redes. Canales como Twitter, Facebook son los más comunes y masivos, pero los jóvenes están presentes en redes como Instagram, Vine (ambos de videos) y en redes como Snapchat. ¿Por qué no compartir información sobre esta gran sociedad a través de las redes? Lo más atractivo entra por los ojos.

Hace unos años, una gran campaña logró batir todas las barreras culturales e idiomáticas para volverse viral en las redes. La aerolínea ANA (All Nippon Airways) eligió el eslogan “Is Japan Cool?” (¿Es “cool” Japón?) como mensaje. En el spot se ven distintas situaciones más allá de lo que se suele ver día a día en occidente. Un luchador de sumo, gente comiendo “soba”, algunos tradicionales baños públicos, las chicas de Harajuku, templos o cruces peatonales como el de Shibuya, donde millones de personas transitan día a día, y que tuvo su fama en películas de Hollywood o distintos animé.

Este camino debería ser uno de los principales para difundir y atraer a los argentinos: pequeñas diferencias que son atractivas, de un país en donde lo más conocido suelen ser los avances tecnológicos.

La política japonesa es quizás lo menos conocido por los argentinos, con la excepción de algún escándalo que son comunes en ambos márgenes del mundo. Pero siempre es importante que ambos pueblos puedan conocerse de forma adecuada, teniendo en cuenta lo importante para el desarrollo de negocios e intercambios comerciales en un mercado de 120 millones de personas.

Otro gran atractivo de Japón es su belleza natural, un recurso que suele olvidarse pero que está presente en un país en donde las 4 estaciones están tan marcadas: de los veranos en el Pacífico, a los otoños naranjas y amarillos, los inviernos blancos a la primavera floreada, con la flor de Sakura a la cabeza. Japón es un país bello y debería mostrarse aún más esa belleza. Resulta una gran sorpresa para cualquier persona que piensa que porque es pequeño (en km2), no puede tener tanta variedad. En Japón existe y sorprende.

Para el final y más allá de la presencia en redes, existe una actividad que podría potenciar el vínculo cultural entre la sociedad argentina y la japonesa. Por un lado, una mayor expansión por parte de distintos centro culturales de la música y el cine japonés en nuestro país.

El dorama japonés Atelier es el primero que llega a Netflix
El dorama japonés Atelier es el primero que llega a Netflix

Ya es bastante común ver cine y series coreanas en la tv o en la radio. Y si bien las distintas entidades culturales coreanas han sabido potenciar la experiencia, puede ser una oportunidad para que Japón aproveche la movida para atraer y difundir más contenido audiovisual. Después de todo se trata de eso: los JDoramas siempre contaron historias de la sociedad japonesa, historias en donde se destacan los valores y curiosidades del Japón actual.

Un dato relevante es cómo canales de televisión (Magazine/Telefé) empezaron a dar series coreanas con relativo éxito y las bandas coreanas ya llegan a nuestro país. El Kpop ya suena en las radios argentinas. ¿Qué hace falta para que el Jpop llegue a ser masivo? Compromiso por parte de las instituciones y apertura a los fans.

Ejemplos sobran. Todos las asociaciones japonesas (Nihonjinkai) suelen tener algunos concursos de karaoke. También hay festivales abiertos a la sociedad que son masivos como el Bon Odori de La Plata. Pero sin dudas, esas actividades se pueden potenciar aún más con celebraciones en lugares de fácil acceso y abiertos a la comunidad. La curiosidad es un factor clave. Y es lo que se debe incentivar para que Japón y Argentina estén más cerca que nunca.

Por Federico Aikawa

Jiro Ono: el gran maestro del sushi

Jiro Ono parece ser uno de los muchos japoneses que ha tenido una larga vida y una gran experiencia. Sin embargo, a sus 85 años, este sushiman se destaca por el mundo por ser el único en obtener tres estrellas Michelin, la principal guía de la gastronomía mundial.

Sukiyabashi Jiro es el nombre del restaurant que tiene en el barrio de Ginza, en Tokio, y en el que trabaja junto a su hijo, a quien espera poder transmitirle todos sus conocimientos en este arte culinario. De hecho, el gobierno japonés lo nombró “Tesoro Nacional Viviente”, título otorgado a ciertos maestros de trabajos manuales como el ukiyo-e, arte sobre papel, confección de espadas y alfarería, y a maestros de artes interpretativas como el bunraku, kabuki y varios festivales tradicionales (matsuri); con el fin de preservar las técnicas y habilidades artísticas en peligro.

El año pasado fue el protagonista de un documental dirigido por David Gelb, en donde se muestra cómo es un día normal para este maestro. Continuá leyendo Jiro Ono: el gran maestro del sushi

Japón y Montenegro, dos países en guerra durante un siglo

El Japón actual es muy distinto al que existía a principios del siglo XX. La ambición imperialista lo había posicionado como una de las potencias en Asia, de la misma forma que el Reino Unido tuvo sus colonias por gran parte del globo, algunas que perduran hasta nuestros días.

En 1904 estalló un conflicto bélico entre dos de las mayores potencias que existían en la región por aquel entonces, los Imperios de Rusia y Japón. Ambos contaban con monarquías y sus deseos de expandirse eran permanentes. El objetivo era una parte que habían ocupado los nipones en la península coreana y parte de China, conocida como Manchuria.

Entre los beligerantes estaban el Emperador Meiji y el Zar Nicolas II. Claro, los rusos contaban con el apoyo del principado de Montenegro, un estado que había recibido algo de ayuda de los zares y deseaban retribuirles con algo de apoyo moral -no podían ofrecer mucho más- ya que se encuentra a una distancia muy lejana aún para nuestros días.

La guerra Ruso-Japonesa finalizó con una victoria nipona y el tratado de paz fue firmado en Maine, EE.UU. Claro, tanto Rusia, como Japón y Los Estados Unidos se olvidaron de un detalle: Montenegro.El pequeño principado de Europa oriental no fue incluido en el tratado, por lo que técnicamente y por un error de la diplomacia, la guerra entre estos dos países siguió vigente.

En ese siglo, y con las uniones y divisiones generadas por las Guerras Mundiales, Montenegro sufrió permanentes cambios, pasó a formar parte de Yugoslavia, y después la federación recordada como Serbia y Montenegro. Tras un plebiscito en 2006, pasó a ser un estado independiente.

La viceministra de relaciones exteriores de Japón visitó Montenegro 24 de julio de 2006, y recién ahí, junto con el reconocimiento del país, se dio por concluido uno de los conflictos más insólitos de la diplomacia.

Enlace: Japan’s 100 Year War That Ended in 2006

Tanabata

Eki Tanabata

Hoy se celebra Tanabata (タナバタ), una festividad japonesa que tiene origen en una leyenda china.

Orihime (織姫, Princesa Tejedora) era la hija de Tentei (天帝, Rey Celestial). Orihime tejía telas espléndidas a orillas de la Vía Láctea (天の川, Amanogawa). A su padre le encantaban sus telas, y ella trabajaba duro día tras día para tenerlas listas. Pero algo aflijía a la princesa, porque a causa de su trabajo nunca podía conocer a alguien de quien enamorarse. Preocupada por su hija, Tentei concertó un encuentro entre ella y Hikoboshi (彦星, Pastor de las Estrellas), quien vivía al otro lado del río Amanogawa. Cuando los dos se conocieron, se enamoraron al instante el uno del otro, y poco después se casaron. Sin embargo, una vez casados Orihime descuidó sus tareas y dejó de tejer para Tentei, al tiempo que Hikoboshi descuidó su rebaño y dejó que las estrellas se desperdigaran por el Cielo. Furioso, Tentei separó a los amantes, uno a cada lado del Amanogawa, prohibiendo que se vieran. Orihime sintió la pérdida de su marido, y le pidió a su padre el poder verse una vez más. Tentei, conmovido por las lágrimas de su hija, permitió que los amantes se vieran el séptimo día del séptimo mes, siempre que Orihime tuviera terminado su trabajo. Sin embargo, la primera vez que intentaron verse se dieron cuenta de que no podían cruzar el río, dado que no había puente alguno. Orihime lloró tanto que una bandada de urracas vino en su ayuda y le prometieron que harían un puente con sus alas para que pudiera cruzar el río. Si un año ese día está lloviendo, las urracas no pueden venir y los dos amantes tienen que esperar hasta el año siguiente.

Es normal que la gente pida deseos en este día, así que vamos a hacer fuerza con uno de ellos.

Fuente: Wikipedia
Foto: Buck82