Es bastante normal que pequeños asteroides caigan a la Tierra pero gracias a nuestra bellísima atmósfera, logramos evitar extinciones masivas cada cierto tiempo (alguno grande nos pega, sino vean los dinosaurios). Sin embargo, el año pasado detectaron un asteroide (no es visible a simple vista) cuyo nombre es 2012 DA14. El mismo tiene un tamaño de 45 metros de diámetro y un peso de 130 mil toneladas. Si bien no impactará con la Tierra el 15 de febrero de este año; pasará bastante cerca: a unos 35 mil kilómetros. Como para que se den una idea de lo cerca que pasa, la Luna, nuestra eterna compañera, está a 384 mil kilómetros. Muy cerca.
Si bien ya se descartó una colisión en 2013 (y las probabilidades son muy bajas entre 2026 y 2069), el 2012 DA14 por la zona donde nosotros tenemos nuestros satélites de comunicaciones, con lo cual tranquilamente podría llegar a perderse uno de ellos (existe la probabilidad, pero el espacio exterior es muy grande).
Se estima que si llegara a impactar con la Tierra, tendría una potencia de 2.4 megatones, 120 veces la bomba de Hiroshima.
El Wall Street Journal hizo una infografía muy clara, en donde se puede apreciar toda esta información.
Fuente: WSJ




El transbordador espacial nació pocos años después de la misión más espectacular de la historia: las Apolo. Y se pensaron como una forma de experimentar la vida en el espacio durante largos períodos de tiempo. Era simple y barato, en comparación con lo que hubiese significado en los 70 un viaje a Marte. Se eligieron los vuelos en la órbita baja de la Tierra, o LEO (Low Earth Orbit), el espacio en donde nos hemos acostumbrado a vivir durante las últimas tres décadas. Si bien creo que se ha aprendido muchísimo de los vuelos a 500 km de distancia de la Tierra, la humanidad no puede permitirse no cumplir esa experiencia de conocer lo desconocido, al igual que los primeros exploradores del Viejo Continente.