Tagrusia

Una nave rusa para volver a la Luna

Si bien todos los esfuerzos para el futuro de las misiones espaciales están enfocadas en Marte, los rusos no le pierden el ojo a la Luna. Y es que a diferencia de los norteamericanos, los cosmonautas nunca lograron superar más allá de la órbita baja de la Tierra (LEO). Pero todo podría cambiar con una nave que se presenta como la sucesora de las ya veteranas (pero eficientes) Soyuz que hasta el día de hoy se utilizan para llevar astronautas a la Estación Espacial Internacional.

El sitio de noticias RT publicó una interesante infografía en donde se puede apreciar gran parte de este programa ruso que llegaría a la Luna a mediados de 2030, cerca del momento en el que los norteamericanos esperan llegar a Marte. Y a diferencia de las Soyuz, esta nueva nave contaría con capacidad para 4 personas y la posibilidad de alunizar y despegar con la misma nave (a diferencia de las Apollo que usaban un Módulo Lunar)

La sucesora de la Soyuz - Infografía

Animación de la sucesora de la Soyuz

El primer prototipo de esta nave se espera que esté listo recién en 2019.

Japón y Montenegro, dos países en guerra durante un siglo

El Japón actual es muy distinto al que existía a principios del siglo XX. La ambición imperialista lo había posicionado como una de las potencias en Asia, de la misma forma que el Reino Unido tuvo sus colonias por gran parte del globo, algunas que perduran hasta nuestros días.

En 1904 estalló un conflicto bélico entre dos de las mayores potencias que existían en la región por aquel entonces, los Imperios de Rusia y Japón. Ambos contaban con monarquías y sus deseos de expandirse eran permanentes. El objetivo era una parte que habían ocupado los nipones en la península coreana y parte de China, conocida como Manchuria.

Entre los beligerantes estaban el Emperador Meiji y el Zar Nicolas II. Claro, los rusos contaban con el apoyo del principado de Montenegro, un estado que había recibido algo de ayuda de los zares y deseaban retribuirles con algo de apoyo moral -no podían ofrecer mucho más- ya que se encuentra a una distancia muy lejana aún para nuestros días.

La guerra Ruso-Japonesa finalizó con una victoria nipona y el tratado de paz fue firmado en Maine, EE.UU. Claro, tanto Rusia, como Japón y Los Estados Unidos se olvidaron de un detalle: Montenegro.El pequeño principado de Europa oriental no fue incluido en el tratado, por lo que técnicamente y por un error de la diplomacia, la guerra entre estos dos países siguió vigente.

En ese siglo, y con las uniones y divisiones generadas por las Guerras Mundiales, Montenegro sufrió permanentes cambios, pasó a formar parte de Yugoslavia, y después la federación recordada como Serbia y Montenegro. Tras un plebiscito en 2006, pasó a ser un estado independiente.

La viceministra de relaciones exteriores de Japón visitó Montenegro 24 de julio de 2006, y recién ahí, junto con el reconocimiento del país, se dio por concluido uno de los conflictos más insólitos de la diplomacia.

Enlace: Japan’s 100 Year War That Ended in 2006