Creando manchas solares por ordenador

Una mancha solar simulada por ordenador

Las manchas solares siempre fueron un gran misterio para investigadores y astrónomos. Algunas de ellas, las más grandes, pueden detectarse a simple vista durante un atardecer, al estar el disco solar atenuado sobre el horizonte por el polvo y la mayor densidad de la atmósfera. Ya desde mediados del siglo XIX se sospechaba que estas manchas en la superficie del Sol podían tener un origen relacionado al campo electromagnético de nuestra estrella, que es muchísimo más complejo que el terrestre.

Las investigaciones y los avances realizados durante las últimas décadas han confirmado esta hipótesis. Entender la actividad electromagnética del Sol y su influencia en el surgimiento y la evolución de las manchas solares es un gran paso en la investigación astronómica, ya que le permitiría a la humanidad realizar modelos predictivos sobre la actividad solar que nos ayuden a prepararnos ante la poderosas emisiones coronales y electromagnéticas que pudieran llegar a afectarnos.

La imagen que puede verse más arriba, a pesar de no parecerlo, no es natural. No se trata de una mancha solar real en la superficie de nuestro Sol sino de un modelo generado por ordenador. La complejidad magnética de nuestra estrella es tal que su estudio y la creación de modelos basados en ella es una tarea extremadamente difícil. Sólo con el poder de procesamiento de los ordenadores actuales se puede llegar a realizar simulaciones lo suficientemente fieles y completas que nos permitan comprender mejor el comportamiento de las manchas solares.

(vía Top Ten Astronomy Pictures of 2009 | Bad Astronomy | Discover Magazine)

Una gigantesca ola solar

Ola solar

Espectacular secuencia de imágenes capturada por las sondas gemelas de la misión STEREO, que se encuentran en órbita alrededor del Sol observando constantemente su actividad, en la que se muestra lo que parece ser una enorme “ola” que se expande sobre la superficie de nuestro Sol. Hay quienes no dudan en considerar el fenómeno como un verdadero “tsunami solar”, cuya altura supera varias veces el diámetro de nuestro planeta Tierra. Desde un punto central se expanden una serie de círculos concéntricos sobre un área de millones de kilómetros de superficie. El mismo efecto que se observa cuando arrojamos una piedra a la superficie tranquila de un estanque. ¡Sólo que en escala astronómica!

Las imágenes son de febrero de 2009 y muestran cómo, junto con las ondas en expansión sobre la superficie, se produce una enorme Eyección de Masa Coronal (CME) que, a su vez, se expande libremente millones de kilómetros por el espacio.

Algunos datos técnicos: el fenómeno se denomina “ola magnetohidrodinámica de modo rápido”, se elevó unos 100.000 Km. sobre la superficie del Sol (la Tierra tiene poco más de unos 12.000 Km. de diámetro) y tuvo una velocidad de propagación de 250 Km./s.

(vía Grupo Astronomía RosarinaLas olas gigantescas en el Sol existen)

Animación de una eyección de masa coronal (CME)

Una eyección de masa coronal (CME por sus siglas en inglés) es un desprendimiento de material altamente energético, compuesto principalmente por radiación de alta energía y viento solar, que se origina en nuestro Sol. Son extremadamente peligrosas para los circuitos eléctricos (satélites en órbita, la ISS, etc.) y, por suerte, nos protege de ellas el campo magnético de la Tierra. Esta animación simula una CME, el efecto que causa en el campo electro-magnético terrestre y cómo el flujo de energía es desviado hacia los polos, donde se producen las auroras. Un efecto similar fue observado recientemente por la sonda Cassini en áreas cercanas a los polos de Saturno.

(fuente Wikipedia)