Una recreación a escala del Sistema Solar en pleno desierto

Recrear el Sistema Solar en el que vivimos no es fácil. Con fines prácticos y educativos, solemos ver todos los planetas y el Sol en una sola página de los libros. Claro que ni el Sol suele tener el tamaño verdadero, ni los planetas los apropiados a la diferencia entre los pequeños rocosos y los gigantes gaseosos. Pero para verlos en un pantallazo y sin tener que usar una lupa está bien.

Pero un proyecto decidió recrear el Sistema Solar a escala verdadera, con el tamaño apropiado de los planetas respecto a un Sol ficticio y las correspondientes órbitas. Para hacerlo, optaron por usar un lago seco en el desierto de Nevada. La Tierra estuvo representada por una pequeña canica azul.

Sólo para que tengan una idea, Júpiter estaba a 0.9 km del Sol; Urano a 3.4 km y Neptuno a 5.6 km. A esa distancia, el Sol ficticio era un pálido punto (aunque claro, no pudieron recrear el verdadero brillo de nuestro astro). Para recrear las órbitas, usaron unas camionetas con las luces encendidas y así capturar el movimiento con las cámaras.

No es la primera vez que recrean escalas verdaderas. Hace un tiempo contábamos sobre la verdadera distancia de la Tierra a la Luna. Aunque si de modelos a escala real hablamos, nada le gana al modelo sueco: ese mide 300 km y recorre todo el país escandinavo.

El destello de un lago en el hemisferio norte de Titán

Destello de un lago en el hemisferio norte de Titán

Un simple destello de luz ha develado la presencia de líquido en el hemisferio norte de Titán, la luna más grande de Saturno.

La sonda Cassini, que actualmente se encuentra en órbita alrededor del gigante gaseoso y que nos regala periòdicamente imágenes asombrosas del planeta y su sistema de lunas, había estado esperando por una señal como esta desde que llegó a su destino allá por el año 2004.

En la parte superior de la imagen se puede apreciar un destello provocado por el reflejo de la luz solar en uno de los lagos de la luna. El mismo efecto que podemos observar en nuestros mucho más cercanos lagos terrestres durante un paseo por el parque en una tarde soleada, sólo que observado desde una posición privilegiada. Dicho efecto es conocido como “reflexión especular“, ya que una superficie líquida hace las veces de espejo, reflejando los rayos de luz solar en dirección hacia nuestra línea de visión.

El reflejo fue captado en julio de 2009 por el espectrómetro infrarrojo de la sonda y evidencia la presencia de líquido en el hemisferio norte de la luna, hemisferio en el cual estos “espejos líquidos” son mucho más numerosos y de mayor extensión que en el sur.

Ya en 2008 se había confirmado la presencia de líquido en el hemisferio sur de esta luna, siendo Ontario Lacus el lago de mayor extensión.

Dado que el hemisferio norte se encontraba a oscuras hasta ahora, la sonda no había podido estudiar en detalle la presencia de líquido en esta región de la luna. Pero a partir de agosto de 2009, momento en el cual Saturno alcanzó su equinoccio de primavera, la luz solar comenzó a iluminar lentamente la región norte de la luna, con lo cual se hizo posible este descubrimiento.

La observación de estos destellos, que posibilitan el descubrimiento de líquidos sobre la superficie de Titán, también se ve dificultada por la brumosa atmósfera de esta luna, que dispersa y absorbe determinadas longitudes de onda incluidas las correspondientes a la mayor parte del espectro de luz visible.

(vía Reflection of Sunlight off Titan Lake)

Las dos caras de Jápeto

Jápeto

Jápeto, uno de los tantos satélites de Saturno, presenta una superficie muy peculiar y exótica que la sonda Cassini ha logrado captar con gran detalle durante estos años en los que ha estado observando al planeta y a su sistema de lunas.

Por un lado Jápeto tiene forma irregular y no de elipsoide: no es una esfera perfecta, como tampoco lo son el resto de los cuerpos de nuestro sistema solar. Pero en el caso de esta luna, el achatamiento que se observa en sus polos es mucho más pronunciado. Además, presenta una gran cordillera ecuatorial, llamadaToledo Montes, claramente visible en las imágenes, en la que podemos encontrar picos que se elevan hasta unos 20 kms. de altura (tengamos en cuenta que el monte Everest, el pico más alto aquí en la Tierra, tan sólo tiene una altura de unos 8,8 kms.)

Pero la característica más peculiar de Jápeto es su superficie claramente dividida en dos grandes hemisferios de diferentes colores. Esta diferencia ya fue detectada en el siglo XVII por el descubridor del satélite, Giovanni Cassini (la sonda que se encuentra actualmente estudiando el sistema de Saturnofue bautizada en su honor), quien pudo observar que el satélite era visible sólo cuando se encontraba a un lado del planeta. Este hecho le llevo a especular que su superficie debía estar constituida por grandes regiones de colores diferentes y bien contrastados: uno mucho más claro y el otro más oscuro. Y estaba en lo cierto, tal como lo pudieron confirmar las observaciones posteriores.

La mayor parte del hemisferio que se encuentra orientado hacia el sentido de giro de la órbita de Jápeto es mucho más oscuro que el hemisferio opuesto y los polos.

El origen de esta diferencia de colores es todavía tema de debate y se proponen diferentes teorías para explicar el fenómeno. Básicamente las teorías se dividen entre las que atribuyen el origen del material más oscuro a una fuente externa (desprendimiento del material desde otra luna de Saturno impactada por un meteorito) o bien a una fuente interna (también por impacto de un meteorito en la propia luna o por emergencia debido a la actividad crio-volcánica)

(vía Global View of Iapetus’ Dichotomy)

Una gigantesca ola solar

Ola solar

Espectacular secuencia de imágenes capturada por las sondas gemelas de la misión STEREO, que se encuentran en órbita alrededor del Sol observando constantemente su actividad, en la que se muestra lo que parece ser una enorme “ola” que se expande sobre la superficie de nuestro Sol. Hay quienes no dudan en considerar el fenómeno como un verdadero “tsunami solar”, cuya altura supera varias veces el diámetro de nuestro planeta Tierra. Desde un punto central se expanden una serie de círculos concéntricos sobre un área de millones de kilómetros de superficie. El mismo efecto que se observa cuando arrojamos una piedra a la superficie tranquila de un estanque. ¡Sólo que en escala astronómica!

Las imágenes son de febrero de 2009 y muestran cómo, junto con las ondas en expansión sobre la superficie, se produce una enorme Eyección de Masa Coronal (CME) que, a su vez, se expande libremente millones de kilómetros por el espacio.

Algunos datos técnicos: el fenómeno se denomina “ola magnetohidrodinámica de modo rápido”, se elevó unos 100.000 Km. sobre la superficie del Sol (la Tierra tiene poco más de unos 12.000 Km. de diámetro) y tuvo una velocidad de propagación de 250 Km./s.

(vía Grupo Astronomía RosarinaLas olas gigantescas en el Sol existen)

Cuestión de tamaño

¿Qué tan grande es nuestra luna? ¿Y nuestro sol? ¿Y si los comparamos? ¿Qué tan grande es la estrella más grande? Cuando hablamos de tamaños y magnitudes astronómicas la imaginación nos queda corta. Esta animación nos aclara un par de ideas, llevándonos en un viaje desde la luna hasta la estrella más grande conocida en el Universo. Yo no pude evitar mirarla un par de veces!